Los últimos 10 años de mi vida

Si el día de mañana tuviera una entrevista de trabajo y me preguntaran ¿Cúal es tu experiencia laboral? y ¿Qué has hecho los últimos años de tu vida? Yo les respondería, en los últimos 10 años de mi vida he sido administradora, he sido la encargada de dirigir un equipo de 5 personas incluída yo en la lista, he sido la responsable de la organización y área de operaciones de esta pequeña empresa llamada familia.

En los últimos 10 años, encontré al amor de mi vida. Entonces arriesgué y aposté todo lo que tenía y me aventuré a vivir lo que significaba en ese momento el inicio de esta pequeña empresa, mi familia.

Los primeros años como pareja no fueron fáciles como imaginamos que serían. El primer sueño que compartimos era el sueño de ser papás y eso nos tomó dos años y un tratamiento de fertilidad hasta que nueve meses después nace nuestro primer amor, nuestra pequeña y dulce Victoria. Seis meses después sin planearlo Dios nos sorprende con el segundo gran amor de nuestras vidas, nuestro guerrero Saulito.

Cuando Saulito nació jamás imaginamos la gran lección que él nos daría de vida. Saulito tenía 10 meses cuando fué diagnosticado con un tipo de epilepsia en infantes. Un síndrome muy poco común llamado síndrome de espasmos infantiles, en ese momento nosotros no teníamos ni idea de que pasaría, estábamos viviendo la prueba más grande de fé y fortaleza de nuestras vidas. Pero Dios es grande y nunca nos abandonó, sería muy mal agradecida si no le diera a Dios todo los créditos de que sólo gracias a él nuestro hijo salió victorioso de esa batalla. Ahora tenemos un niño de 6 años sano y feliz, que a pesar de su diagnóstico de autismo, sus clases de educación especial y sus cinco horas de terapia ocupacional, de lenguaje y alimentación a la semana, celebramos todos y cada uno de sus logros como si hubiese ganado una medalla de oro en las olimpiadas.



Es una larga historia que luego les contare, lo importante es que gracias a ese día en el que Saulito sale del hospital victorioso, nosotros nos sentíamos los más felices y bendecidos del mundo. Esa noche, mi esposo Saul y yo decidimos celebrar en grande y nueve meses después nace nuestro regalo de celebración no planeado pero no menos esperado Alessa, nuestra bebé infinita. Alessa es una pequeña abogada que se encarga de demandar todas las ocurrencias que se le vienen ala mente.

Y es así, los últimos 10 años de mi vida he estado criando tres hermosos niños. La niña de 7 años más dulce que he conocido, el niño de 6 años más fuerte y valiente y la bebé infinita, chistosa y traviesa de 3 años.

Mi objetivo principal es que mis niños sean los más felices y saludables del mundo, entonces yo he estado cocinando las comidas más saludables, divertidas y decoradas.

Por que quiero que mis niños sean felices, entonces yo he estado jugando con ellos hasta que mis energías se agotan, les pongo la alberca en el jardín y me meto a nadar con ellos, les improviso picnics y obras de arte.

Porque quiero que sean felices, entonces les digo que los amo todos los días, los beso y los abrazo sin límites.

Porque quiero que mis niños sean felices, entonces los cuido, protejo y les enseñó a protegerse a sí mismos.

Porque quiero que sean felices, los llevó a explorar el mundo, viajamos y salimos lo más posible.

Porque quiero que sean felices he invertido los últimos 10 años productivos de mi vida profesional en mis tres estrellitas de mamá y saben que? No me arrepiento de nada, al contrario le doy gracias a Dios, a la vida y a mi compañero de vida Saul por permitirme disfrutar de este placer que ha sido vivir mi maternidad en su máximo esplendor.

Ya llegó el momento en el que tengo que reiniciar mi carrera laboral y tengo miedo. Tengo miedo por que no tengo experiencia laboral y a pesar de mi título de Licenciada en Diseño Gráfico, a pesar de que empecé un blog para mamás, a pesar de que abrí una boutique en México, a pesar de que he estado creando y diseñando el mejor mundo posible para mis tres pequeños, desafortunadamente esto no es algo de lo que puedo hablar en una entrevista de trabajo.


Lo único que puedo decir en una entrevista de trabajo es que como mamá profesionista sin experiencia laboral solo necesitamos una oportunidad de demostrarle al mundo nuestro gran potencial. Una oportunidad para enseñarles de que somos capaces de desarrollarnos no solo en nuestro hogar sino también profesionalmente.


Dedicado a todas las mamás profesionistas que han invertido sus años más productivos en lo más preciado que tenemos en la vida, nuestros pequeños niños. La mejor inversión de nuestras vidas.





¡Las mejores generaciones están por venir!


Paula Raso











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